¡Mi, Blogs!

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Hola, un saludo para todos los que me leen. §0yTr3b0r es un blogs que quiere llevar a todos un poco de informática, tecnología y otras noticias de interés y así contribuir con el desarrollo de la sociedad cubana. Con lo que publique hagan algo de utilidad para su casa, centro de trabajo o nuestra Cuba. Comenta, deja tu opinión y críticas de los temas de tu interés, que con ellos me harás mejorar. Gracias por tu visita y vuelve pronto.

10 comentarios en «¡Mi, Blogs!»

  1. Robert, aprovechándome que me has publicado antes en tu Blog, voy a abusar del espacio con un tema técnico:

    “Ahorro de energía en el sector residencial”

    Uno de los temas más comentados en estas páginas desde que se iniciaron las primeras emisiones de la Mesa Redonda sobre la Tarea Ordenamiento ha sido el cobro de la electricidad residencial y la aplicación de las nuevas tarifas eléctricas (en sus variantes inicial y actual). Las ideas emitidas por los foristas han tenido varios matices, casi todas en referencia al monto de cada tramo tarifario, considerándolos altos, onerosos, impagables para amplios sectores de la población, pero pocos se han referido a la estrategia a aplicar para, con esa nueva tarifa, mantener un estilo de vida o consumo sostenible, a partir de sus ingresos propios.
    Comencemos pues nuestro análisis, con las sugerencias ofertadas al respecto por la entidad reguladora y propiciadora de la política de ahorro energético, la ONURE del MINEM. En entrevista reciente a Elaine Moreno Carnet, directora general de la Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía, esta aseveró que para 2021, la estrategia estará centrada en mantener el sistema de trabajo ejecutado sobre la base del Decreto-Ley 345 aprobado a finales de 2019, lo que dirigido al área residencial, se traduce en trabajar en campañas comunicacionales y en el aprendizaje para mejores prácticas, en la educación de un consumo sostenible.

    En varios artículos publicados en este y otros medios, se explicitan tablas de consumo diario y se aconsejan buenas prácticas en la utilización de los disímiles equipos electrodomésticos que tenemos en el hogar. De ellas las más comunes:
    –Encender solo las luces y equipos necesarios. Aprovechar la luz natural.
    –Desplazar, siempre que sea posible, las actividades del hogar fuera del horario pico, como planchar, lavar y la cocción de algunos alimentos que puedan realizarse fuera de este horario. Este horario es de 11:00 am y la 1:00 pm vespertinas y entre las 6:00 y las 10:00 pm nocturnas (este último tramo se enmarca con mayor frecuencia entre las 5:00 y las 9:00 pm).
    –Realizar la autolectura del metrocontador de electricidad de nuestros hogares para controlar el consumo.
    Estas sugerencias han quedado graficadas en varias infografías publicadas anteriormente, como la que sigue:

    Ahora bien, todas estas sugerencias abarcan solo una arista del ahorro del consumo eléctrico residencial; la minimización del consumo eléctrico mediante una política de contención, es decir, es decir, el apagado de todos los equipos que pueda, incluido el alumbrado o, al menos, de uso que pueda considerar no imprescindible. Pero no abordan como mantener un estilo de vida o consumo eléctrico sostenible en la residencia, a partir de hacer este más eficiente, expresado en la optimización de la instalación eléctrica de la propia residencia.
    Es cierto que esta optimización no está dentro del objeto de trabajo de ninguna entidad estatal, ni siquiera de la propia Empresa Eléctrica y tan solo lo realizan actores particulares por cuenta propia. Ha sido también esta una preocupación de varios comentaristas, pues nadie se responsabiliza, por lo que ocurre del punto de entrega – metrado para adentro (incluido si es eficiente o no el consumo eléctrico) unido a la inexistencia de un personal estatal que atienda la problemática eléctrica residencial, incluidos el suministro de conductores y aparatos como tomas, interruptores y otros. En primer lugar, la Empresa Eléctrica, y así está establecido legalmente y consignado en el contrato residencial que se firma para recibir el servicio eléctrico, solo se responsabiliza con la calidad de la energía eléctrica (rango de voltaje) que la residencia recibe y su servicio llega hasta el punto de entrega, que coincide con el registro en el equipo de medida o metro contador. En consecuencia, a partir de este punto, lo que ocurra en el circuito eléctrico de su vivienda es problema del convivente. Legalmente, todo lo que consuma, el metro lo registra y el sistema facturador de la Empresa Eléctrica lo considerará.
    En Cuba existe un Reglamento Electrotécnico Cubano para instalaciones eléctricas en edificaciones (NC 800 – 2017), actualización de la NC 800-1: 2011 Código Electrotécnico Cubano, parte baja tensión, en cuyo contenido están las reglas generales para el diseño de una instalación eléctrica en viviendas. Tras un estudio de la voluminosa Norma, puede concluirse que las instalaciones eléctricas de la mayor parte de las residencias en nuestro país están ejecutadas con conceptos distintos a los que establece los preceptos normativos vigentes y que muchas de ellas, ya sea por ausencia de un diseño lógico o integrado, por acumulación de violaciones técnicas o por empleo de aparataje inadecuado, son técnicamente ineficientes e incluso, potencialmente peligrosas con consecuencias de electrocución, incendios y daños a los equipos.
    La preocupación se incrementa pues la alternativa de optimizar la instalación eléctrica conduce a la erogación complementaria en, por un lado, en cables conductores, interruptores, tomacorrientes y otros aparatos y por otro, en el costo de la mano de obra – personal cuentapropista u otro particular, el cual debe tratarse que sea un especialista y no un empatacables, para evitar males mayores. En muchos países, lo mismo para ejecutar cualquier instalación eléctrica que una reparación, debe ser un instalador eléctrico autorizado u homologado, saludable práctica que debiéramos tomar, pues, a pesar de las tarifas y costos asociados, la tenencia y empleo de electrodomésticos y en consecuencia, la carga eléctrica residencial y el consumo seguirán incrementándose. Entonces, cabe realizar un análisis de qué variante le conviene adoptar, a corto y largo plazo y decidir al respecto.
    Ha hecho de todo lo que cree puede hacer: ha sustituido los bombillos incandescentes por lámparas fluorescentes y bombillos fluorescentes compactos (llamados ahorradores), ha instalado incluso alumbrado LED y equipos de refrigeración y clima con tecnología inverter, es un látigo apagando todas las luces en la casa, ve el televisor casi a oscuras, trata que se abra poco el refrigerador, apenas utiliza el aire acondicionado, ha aprendido y realiza la autolectura eléctrica diaria, etcétera; pero continúa el consumo subiendo y el bolsillo, bueno, usted sabe. Se debate entonces entre restringir su consumo hasta el punto del incomodo o tratar de optimizar su instalación.
    ¿Es posible adoptar diversas medidas para ahorrar energía eléctrica residencial? Puede lograrse con una combinación de medidas activas y pasivas, las cuales pueden inscribirse dentro de una Estrategia para la gestión de Energía.

    • Reducir el uso (consumo) de energía eléctrica residencial:

    El objetivo de estas medidas es lograr los mismos resultados consumiendo menos (por ejemplo instalando sistemas de iluminación de alta eficiencia energética que ofrezcan la misma calidad de iluminación pero consuman menos energía, instalación de equipos de refrigeración y clima que empleen tecnología inverter) o reducir el consumo de energía al utilizar solo la energía estrictamente necesaria (por ejemplo, reducir el número de lámparas en una sala demasiado iluminada). Se incluyen otras medidas pasivas como la mejora del aislamiento térmico en los sistemas de clima y calentamiento de agua, maximizar el uso de la luz natural y la ventilación natural.

    • Optimizar los costos energéticos:

    Estas medidas tienen el objetivo de reducir el costo por servicio. No tiene sentido utilizar sistemas de iluminación de alta eficiencia si se va a desperdiciar energía dejando las luminarias encendidas. Se incluyen medidas activas de medición, supervisión y control, incluyendo la introducción y mejora de la automatización en todos los sistemas posibles (por ejemplo, automatización de arranque y parada del bombeo, ajuste de los termostatos y set points de equipos de clima y refrigeración según temperaturas ambiente, de utilización o de confort, la hornilla eléctrica tenerla al máximo solamente para empezar, tener todo preparado para no perder tiempo y cuando se alcanza el punto de ebullición o presión bajar al medio o mínimo, acumular la mayor cantidad de ropa posible para lavar o planchar, etc). Se añade las tendientes al cambio de la matriz de consumo mediante el uso de fuentes renovables (por ejemplo, instalación de calentadores solares para obtención de agua caliente).

    • Fiabilidad y disponibilidad de la energía:

    Además de contribuir a la eficiencia operativa al evitar las pérdidas energéticas por diseño incorrecto de la instalación; estas medidas tienen el objetivo de evitar las pérdidas de energía asociadas a los falsos contactos en los puntos de entrega causado por deficiente calidad de las espigas, tomas de corriente y otros sistemas de conexión. Se añade las medidas de optimización del aparataje de medición y control (por ejemplo metrocontadores, interruptores magnetotérmicos, diferenciales y otros de parámetros y prestaciones acordes a la carga que servician).

    Esta estrategia integra elementos conocidos y recomendados por diversas fuentes, este artículo pretende recomendar otros. Entre una decisión y otra, amigo lector, le doy algunas ideas. Voy a referirme a ciertos elementos claves dentro de su instalación que debe revisar, pues son clásicos causantes de sobreconsumos o riesgos de seguridad que debe minimizar o eliminar.
    No ejecute ninguna instalación eléctrica nueva, una reparación o una remodelación sin un instalador eléctrico competente y capacitado para ello. Usted, su vivienda y los costosos equipos eléctricos que tiene conectados ameritan decirle ¡NO! a un “empatacables” que le provocará primero una cuantiosa avería a su bolsillo y en el tiempo más o menos cercano una voraz problemática en su instalación desde averías menores y sobreconsumos hasta grandes cortocircuitos e incendios.
    Conozca el servicio eléctrico que le es suministrado. Las líneas residenciales que parten del transformador son dos líneas “vivas” con un potencial de 110 V respecto a una tercera línea o “neutro” que viaja ininterrumpidamente desde la subestación “aguas arriba” y que debe estar en varios puntos conectada a tierra. De algún punto del tendido, en un poste cercano, sale una acometida (dos a cuatro hilos) hacia el metrocontador en su vivienda.
    Contrate siempre un servicio trifilar (110/220 V), incluso cuando no posea un equipo que utilice 220 V. Podrá distribuir las cargas 110 V entre los dos conductores de línea (fasear), disminuir el diámetro de los conductores a emplear y reducir las pérdidas por calentamiento en estos, que a la vez que resulta en incremento de la seguridad de su instalación y redunda en la disminución del consumo de esta, es decir, de lo que paga. Por último le permitirá una futura adquisición e instalación de un equipo 220 V.
    Comience verificando si el equipo de medida o metrocontador que le ha instalado la Empresa Eléctrica tiene una capacidad (A) por encima de la carga que tiene conectada en su residencia, la cual, con toda seguridad, en gran medida y en determinado horarios la conecta a la red de forma simultánea. Si el equipo tiene una capacidad menor, entonces trabajará alterado y es muy posible que registre un consumo mayor que el que realmente está ocurriendo. Debe gestionar ante esta Empresa un metro de mayor capacidad, adecuado a su carga y consumo.
    En Cuba se establece, como esquema general de puesta a tierra, el esquema TN, y el servicio residencial se caracteriza por un esquema TN-C, en el cual un mismo conductor (PEN) actúa como neutro (N) y como conductor de protección (PE); aunque en el Reglamento Electrotécnico Cubano para instalaciones eléctricas en edificaciones (NC 800 – 2017), se establece una marcada preferencia hacia el TN-S. Este conductor PEN nunca debe interrumpirse bajo ninguna circunstancia.
    En la conexión de cualquier aparato, ante un conductor PEN (un conductor que realiza simultáneamente las funciones de neutro y conductor de protección) la conexión debe hacerse directamente al terminal tierra de los aparatos eléctricos antes de ser puenteado al terminal neutro del mismo aparato eléctrico. Revise si todas sus tomas de corriente están conectados de esta forma.

    Es preferible, donde el conductor es <= 6 mm2 para cobre o <= 10 mm2 para aluminio, o donde el cable es movible, el conductor neutro y el conductor de protección deben estar separados (N + PE), o sea, debe adoptarse un esquema TN-S. Quiere decir que, en una vivienda, debe existir un conductor PE o “tierra”, aparte del neutro. Este conductor PE debe conectarse regularmente a tierra, tantas veces como sea posible. Además, el conductor PE no debe pasar solo (separado de los conductores activos del circuito) por el interior de conductos metálicos puesto que los efectos inductivos y/o de proximidad pueden incrementar la impedancia efectiva del conductor.

    Su vivienda y los costosos equipos eléctricos que tiene conectados necesitan una instalación confiable y segura. Y esa seguridad y confiabilidad dependen en alto grado de la utilización de al menos un interruptor magnetotérmico (breaker) en buen estado, calibrado (entre 32 y 40 A) y conectado correctamente. Si independiza los consumidores en redes independientes, cada una comandada por su breaker calibrado según la carga de la red, incrementará la confiabilidad y seguridad de su instalación.
    Se han conectado a la entrada de las viviendas breaker de 32 A, pero todavía subsisten a la entrada y en circuitos interiores disyuntores tipo cuchilla con fusible sin calibrar (o con alambres) atendiendo la carga eléctrica que debe pasar por la cuchilla y el circuito a proteger. Toda sobrecarga no protegida degenera en un cortocircuito. Un fusible mal calibrado o sustituido por un alambre es un peligro potencial de incendio.
    Aunque existe la necesidad y la conveniencia de utilizar interruptores magnetotérmicos (breakers), debe preverse su instalación en correspondencia con su capacidad, atendiendo la carga eléctrica que debe pasar por sus mecanismos de disparo y el circuito a proteger. Si esta es muy pequeña, no funciona o se dispara innecesariamente. Si es demasiado grande; de ocurrir un cortocircuito, se queman los cables, la casa y el vecindario y el breaker ni se entera.
    Es necesario verificar la conexión correcta del interruptor magnetotérmico. Este sólo le brindará protección contra sobrecargas y contra cortocircuitos si es conectado selectivamente (red o sistema eléctrico – carga o casa). Además tener presente que si la causa del disparo de este es un cortocircuito, admite el rearme instantáneo, pero si la causa es una sobrecarga, el disparo lo propició el mecanismo de desconexión térmica o lámina bimetálica, por lo que habrá que esperar que se enfríe y cierre su contacto. Si no, destruiremos el poco a poco el breaker.
    Tiene Ud un problema eléctrico en la casa y quiere solucionarlo. Si su instalación es comandada por un solo interruptor magnetotérmico, este debe haberse “disparado” y no permite “montarlo” de nuevo. No lo obligue, piense primero en eliminar las causas que provocaron el “disparo” y elimínelas. Puede deberse a una sobrecarga (muchos equipos instalados) o a un cortocircuito. En el primer caso vaya desconectando aparatos hasta que se enfríen los contactos y pueda “montar” de nuevo el breaker.
    Si conoce que fue un cortocircuito, deberá localizar el fallo, aislarlo o solucionarlo para de nuevo intentar accionar el breaker. Primero desconecte todos los aparatos y lámparas e intente accionar el breaker. Si continúa disparándose, el problema es en el circuito, ante lo cual es más aconsejable que consulte con el especialista. Si tiene varios circuitos solo quedará interrumpido o “abierto” el circuito en corte a revisar por dicho especialista.
    Si su vivienda presenta un grado de electrificación de medio a alto, que conlleva un nivel de demanda eléctrica de 7 a 11 kVA, es recomendable la seccionalización de circuitos en un panel de interruptores termomagnéticos o breakers. En este caso necesitará al menos cuatro circuitos comandados cada uno por su breaker, calibrado a medida del circuito a proteger.
    Se está presentando con frecuencia en empalmes de secundario residencial y acometidas (cableado poste – casa) de aluminio con el cable de cobre que alimenta de energía la residencia o en el metro contador un tipo de empalme bimetálico ejecutado sin conectores que admitan bimetalismo. Entre ambos conductores se formará una reacción química que terminará en falso contacto. Aunque este calentamiento no lo registra su metro como consumo, puede dejarlo a oscuras o destruirle varios equipos.
    La primera causa de la ineficiencia de la instalación pudiera ser el diseño inadecuado del circuito eléctrico de su residencia. Puede usted tener un circuito diseñado para la mitad o menos de la carga eléctrica que está soportando, agravado por la gran cantidad de equipos eléctricos que ha adquirido gracias a la Revolución Energética. Pierde energía y dinero en el sobrecalentamiento de los cables, pudiendo ocurrir un cortocircuito.
    Relacionado con la idea anterior, puede ser que tenga un calibre de conductor inadecuado en ramas o en la totalidad del circuito según la carga que debe soportar. Además, en ocasiones se utiliza conductores con aislamiento inadecuado. Pierde energía y dinero en el sobrecalentamiento de los cables, pudiendo ocurrir un cortocircuito e incluso incendio.
    Una tercera causa relacionada con las anteriores es que pudiera existir una seccionalización inadecuada de circuitos y ramas. A la vez es muy común un inadecuado balance o faseo [compatibilización de cargas 110 V por fase en residencias con circuitos trifilares (2 x 110/220 V)], lo que hace circular desbalances por el conductor neutro.
    Es muy común la deficiente calidad de los empalmes. Ello es causa de falsos contactos, que le ocasiona una importante pérdida de energía por calentamiento, que el metrocontador registrará como consumo y que puede llegar a quemar el recubrimiento y ocasionar desde un cortocircuito hasta un incendio. Además los equipos que tiene conectados pueden ser afectados por la variabilidad en la entrega a través del empalme defectuoso.
    Muchas pérdidas por calentamiento se asocian a los cables. Parte del calor generado en el cable se disipa al medio ambiente que rodea al cable y la parte no disipada se emplea en calentar al propio cable. Por ello debe existir un medio alrededor de este con suficiente capacidad de disipación. No debe existir un conducto (tubo) que tenga más de la mitad de su diámetro ocupado. El conductor en servicio debe estar ligeramente tibio al tacto, más caliente indicará sobreutilización.
    Revise el aislamiento. Hay cubiertas incluso de cables nuevos que se calcinan con el calor.
    Un caso muy común es tener un bajo voltaje en la casa, a pesar de que haya un voltaje de entrada adecuado. Casi siempre se asocia con un calibre inadecuado o un empalme deficiente en el conductor neutro. Dicho conductor no podrá ser interrumpido (pasado por interruptores). En las instalaciones interiores, para tener en cuenta las corrientes armónicas debidas a cargas no lineales y posibles desequilibrios, la sección del neutro será, como mínimo, igual a la de las fases.
    Es común encontrar desde un breaker hasta el interruptor de una luminaria conectados al conductor neutro. Los elementos interruptores siempre deben interrumpir conductores de fase, nunca el neutro. Además, el conductor neutro deberá estar claramente identificado, sobre todo en el caso de que sea de la misma sección que la de los conductores de fase. Recuerde que la primera barrera o protección de seguridad de su instalación, de sus equipos y de Ud, dada la prevalencia del esquema TN-C en el suministro eléctrico residencial, es la existencia y continuidad de ese conductor neutro.
    Es generalizada la inadecuada conexión de aparatos como luminarias. Ello puede ser causa de accidentes por electrocución al tratar de ejecutar una reparación y el molesto alumbrado “fantasma”. Todo ello ocasiona consumo no deseado y acorta la vida útil del aparato.
    Existen en nuestras residencias y en el mercado tomas de corriente de construcción deficiente y mucho menos acordes a las altas cargas a las que se le somete en lugares críticos como las cocinas. Muchos recordarán un tomacorriente quemado al cual se conectaban las cocinas eléctricas o las planchas. Si percibe que un tomacorriente hace un contacto débil con la clavija, sustitúyalo. Se está arriesgando, además de una futura avería, a que el metrocontador le registre como consumo las pérdidas energéticas por calentamiento del tomacorriente y la espiga.
    Posiblemente en su residencia haya equipos que ofrecen prestaciones stand by (se estima ascendente al seis por ciento del consumo residencial). Casi todos los televisores, equipos de vídeo y otros tienen capacidad de encendido rápido y remoto (por mando láser), pero para ello cuando están conectados consumen energía. Si no los usa, desconéctelos de la red.
    Aterre su instalación eléctrica. Existen demasiadas razones técnicas y prácticas que lo justifican. Solo nos referiremos a una. El suministro residencial de energía eléctrica en Cuba sigue el esquema TN-C. Si se interrumpe o tiene falso contacto entre el transformador residencial y cualquiera de las acometidas eléctricas que van de este hacia Usted y sus vecinos el conductor neutro, circulará por alguno de los conductores de línea un altísimo voltaje, perjudicial para el alumbrado y todos los equipos 110 V conectados en ese momento en el vecindario.
    Si desea continuar elevando la seguridad de su red eléctrica y adicionarle una protección adicional ante electrocución a la puesta a tierra de las masas (parte metálica de los equipos), instale un dispositivo de corte automático (relé o controlador de aislamiento), que desconecta la instalación defectuosa o se dispara segundos antes de que un contacto accidental sea peligroso. En nuestro caso, redes con neutro a tierra, sería un interruptor diferencial, muy utilizado para locales como baños y cocinas.
    En la inmensa mayoría de nuestras residencias no existe una protección contra sobrevoltajes, sobre todo para atenuar el efecto del conductor neutro averiado en el secundario residencial. Sólo algunas poseen una conexión del neutro a una varilla de tierra, que puede estar calibrada o no. Este tipo de avería pudiera ocasionarle la pérdida de luminarias y otros equipos que estén conectados en el momento de la avería. De la misma forma no existe una protección contra electrocución mediante puesta a tierra de las masas, ya sea general o para un equipamiento determinado, las menos, un conductor PE o tierra, dedicado exclusivamente a este fin, mucho menos una protección diferencial contra electrocución, ya sea general o en una rama determinada (cuarto, baños o cocina) mediante interruptores diferenciales. Por último nuestras viviendas tampoco están protegidas contra sobretensiones exteriores (como rayos). La colocación de una línea PE y su aterrado mediante varillas pudieran ser una solución menor.
    Sin embargo, gran cantidad de equipos vienen con espigas o clavijas polarizadas (tres paticas) y se les destruye una en muchos casos, así como se deja sin conectar el poste polarizado como protección en un tomacorriente.
    Si va a ejecutar algún trabajo en su instalación, desconecte previamente el interruptor general o el que controla el circuito donde trabajará. Compruebe SIEMPRE la ausencia de tensión.
    Compruebe al menos una vez al año el funcionamiento de sus interruptores magnetotérmicos y diferenciales así como su red de tierra. Compruebe el buen estado de los empalmes y circuitos. Se está evitando una avería futura y eliminando las causas de pérdidas energéticas que el metrocontador y su bolsillo registrarán como consumo.
    Si percibe que un tomacorriente hace un contacto débil con la clavija, sustitúyalo. Aparte que al tiempo habrá que sustituirlo por su deterioro, se habrá quemado también la clavija, el cable del equipo y puede que haya ocurrido algún cortocircuito o peor, una electrocución.
    Los incendios de origen eléctrico son causados por sobrecargas, cortocircuitos y corrientes de falla a tierra, pero también por arcos eléctricos en cables y conexiones. Se manifiestan en dos formas:
    Carbonización: Siempre que un conductor presente daños o una conexión eléctrica no esté suficientemente apretada, se produce un punto caliente localizado que carboniza los materiales aislantes cercanos al conductor. El carbono es un material conductor y permite una circulación de corriente que puede ser excesiva en varios puntos. Al disponerse de forma no homogénea, las corrientes que pasan a través de este generan arcos eléctricos para facilitar sus recorridos, esto provoca que cada arco amplifique la carbonización de materiales aislantes hasta el punto en que la cantidad de carbono es suficiente para inflamarse espontáneamente.

    Cortocircuito resistivo: Siempre que los materiales aislantes entre dos conductores energizados estén dañados, se puede establecer una corriente significante entre ambos conductores, aunque no es suficiente para ser detectada por el interruptor automático de protección del circuito y es indetectable por los dispositivos de protección diferenciales ya que esta corriente no va a tierra. Cuando atraviesan los materiales aislantes, estas corrientes de fuga optimizan sus recorridos generando arcos que gradualmente transforman los materiales aislantes en carbono. Los materiales aislantes carbonizados amplifican la corriente de fuga entre los dos conductores produciéndose una nueva reacción en cadena, amplificando la corriente de arco hasta que aparece la primera llama de carbón inflamado por uno de los arcos.
    Es habitual el uso de clavijas o machos de construcción deficiente o no acordes con la carga que impondrá el equipo al cual están conectados. Muchos al desconectar, tiramos del hilo y poco a poco destruimos la clavija.
    Un interruptor que acciona con problemas destruirá al tiempo la luminaria y sus accesorios; sustitúyalo también.
    Al desconectar un equipo, no tire del cordón o hilo, sino de la clavija. Está destruyendo el contacto entre los cables conductores y las “paticas” de las clavijas o deformando estas; lo que provocará falsos contactos y calentamientos, ocasionando que se queme el cable, la clavija y el enchufe tomacorriente o lo electrocute a Usted. Al tirar de la clavija, hágalo firme y hacia atrás, si lo hace en zigzag está deformando los contactos del tomacorriente.
    No conecte varios equipos en piñas, ladrones o clavijas múltiples. Puede utilizar regletas de conexión si los equipos a conectar demandan un amperaje (carga) inferior a la capacidad de la regleta o de su cable de conexión. Puede usarlas para equipos de cómputo, audio y vídeo, radio y televisión, incluso ventiladores, no están diseñadas para equipos de cocinas, aires acondicionados y refrigeradores. Se debe verificar que no estén serviciando a varios equipos cuya demanda es superior a la capacidad de la regleta o de su cable de alimentación. Es causa frecuente de cortocircuitos y destrucción de la regleta.
    Manipule todos los aparatos eléctricos incluso el teléfono SIEMPRE con las manos secas y evite estar descalzo o con los pies húmedos. NUNCA los manipule cuando esté en el baño bajo la ducha. ¡El agua es conductora de la electricidad! Ojo con los aparatos de tocador como secadoras de pelo y otros que se pueden caer a la bañera. Si utiliza un calentador instalado en la ducha ubique sus contactos e interruptores por encima de la línea hidráulica y aíslelos. Evite que se mojen y accionarlos con manos húmedas.
    No utilice NUNCA equipos eléctricos o extensiones con cables con aislamiento defectuoso o con clavijas en mal estado.
    No deje aparatos eléctricos conectados al alcance de los niños y procure tapar los enchufes a los que tenga acceso.
    Identifique los enchufes o tomacorrientes según su voltaje. Usted vive en su casa y los conoce. Sus visitas no. Le pueden averiar cualquier equipo o provocar un accidente.
    No se puede conectar cualquier aparato a cualquier toma de corriente. Cada aparato tiene su potencia y demanda un amperaje (carga) determinada así como cada enchufe y circuito tiene su capacidad. No observar este principio conduce a que se queme la base del enchufe, la clavija y el resto de la instalación.
    El diseño de los circuitos, diámetro y tipo de cables conductores a emplear debe estar conciliado con la carga a soportar. El mismo principio es aplicable para las clavijas y tomacorrientes. En cualquier casa el circuito más cargado es el de la cocina, por tanto debe tener el mejor diseño y los mejores materiales, cables y tomacorrientes y ejecutado con excelentes empalmes.
    Compruebe la localización de las canalizaciones eléctricas empotradas antes de utilizar un taladro para perforar la pared o el techo. Puede electrocutarse, provocar un cortocircuito o interrumpir definitivamente un circuito eléctrico, dejando sin servicio la vivienda. Es aconsejable que posea un plano de su instalación, tanto para reparaciones como para posibles modificaciones y ampliaciones.
    Cuando un electrodoméstico le dé un “corrientazo o calambre” es porque hay una derivación de corriente de los hilos conductores a los elementos metálicos en el interior del mismo. Si el circuito donde esté conectado este aparato está comandado por un interruptor diferencial, éste normalmente se dispara. En todo caso se debe localizar en qué lugar se produce el contacto y aislarlo debidamente. Llame a un especialista.
    Una medida de protección adicional contra el peligro de contacto directo es proporcionada por el uso de los dispositivos de corriente residual (RCD, por sus siglas en inglés, Residual Current Devices, conocidos también como interruptores diferenciales), que operen a 30 mA o menos, los que son referidos como RCD de alta sensibilidad. Estos dispositivos RCD operan bajo el principio de la medición de corrientes diferenciales, sensando la diferencia entre las corrientes de entrada con las de salida de un circuito alimentado desde una fuente puesta a tierra, la diferencia puede ser motivada por una falla de aislamiento o por el contacto de una parte activa con una parte puesta a tierra, tal como una persona que estando en contacto con tierra, toca un conductor activo. Muy prácticos para cuartos, baños y cocinas, pero no se permite utilizar la protección RCD en sistemas TN-C (con conductores PEN, que realiza simultáneamente las funciones de neutro y conductor de protección). Se utilizan en sistemas TN-S, conectándose a ellos las fases activas, incluyendo al neutro, mientras que el conductor de protección nunca es interrumpido.
    He sido extenso en mis recomendaciones, si asume algunas de ellas y le reportan algún beneficio, consideraré cumplido el objetivo. Buena suerte.

  2. dejame hacerte una pregunta, es q estoy medio “picao” con esto del cubava
    como puedo copiar el link de un video q tengo en tendedera y ponerlo en mi blog
    o sea , q se vea la ventanita del video y todo

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