El cambio al horario de verano es una práctica internacional con una gran incidencia en el ahorro de energía, según informes del ministerio de energía y minas al referirse al retorno al nuevo horario.
Con la aplicación de la medida se logra un mayor aprovechamiento de la luz natural en el período de máxima demanda de energía eléctrica, lo cual influye en la disminución de su uso, sobre todo en el sector residencial, el mayor consumidor.
En los meses de verano los días son más largos, por lo que resulta factible la modificación del horario sin afectar por la mañana la entrada de los estudiantes a las escuelas y de los trabajadores a sus centros, ya que el inicio del amanecer siempre ocurre antes de las 7:20 de la mañana.
Se trata de aprovechar la luz natural y evitar que coincida en el período de cinco a nueve de la noche, cuando se dispara el consumo, con la cocción de los alimentos.
No obstante, es importante hacer un uso racional de los equipos en el hogar con medidas de ahorro y reducir el gasto de combustible utilizado para generar electricidad, tan costoso al país.
La Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía (ONURE) informa que a partir del domingo 8 de marzo comenzará a regir en el país el horario de verano. Por esa razón, a las 12:00 de la noche del sábado 7, los relojes deberán adelantarse una hora.
